Hasta hace unos años el gazpacho tradicional andaluz era lo único que se entendía por gazpacho, a día de hoy, la cocina innovadora ha conseguido elaborar gazpacho con todo tipo de vegetales.

La mejor manera de mantenerse hidratado y nutrido en verano es un buen gazpacho. Muchos lo saben y no falta una botella de gazpacho preparado en la vera de cada casa. Sobre todo del de sandía, que es el que ocupa el primer puesto en el ránkin, seguido del tradicional, el de melón, el de cerezas y el de remolacha.
Gazpacho de sandía
A pesar de no ser el tradicional, el más popular a día de hoy es el elaborado con esta fruta veraniega. Es perfecto para los que no son especialmente amigos del gazpacho, pues es suave y entra sin sentir. La sandía le aporta un ligerísimo toque dulce sin llegar a cambiar la esencia del gazpacho tradicional en exceso.
Gazpacho tradicional
El rey del verano, aquel que las madres le dan su toque a la hora de prepararlo y que se bebe como agua en estos meses de calor. Con el tiempo ha ido evolucionando y no hay mejor muestra de ello que las variedades que encontramos.

Gazpacho de melón
Uno de los más sorprendentes es el de melón (o sopa fría, como queramos llamarlo). Dulzón, lleno de contrastes y muy refrescante. Podemos servirlo como entrante, como aperitivo, en pequeño formato, o como chupito entre plato y plato, para limpiar el paladar. Unos taquitos de jamón como guarnición lo convierten en el melón con jamón de toda la vida, pero en versión sopa.
Gazpacho de cerezas
Sorprendente pero cierto, esta fruta de temporada también se aprovecha para elaborar esta refrescante bebida. Se puede tomar tal cual como cualquier otro gazpacho o acompañar de una guarnición de queso y anchoas, que le sientan de maravilla.
Gazpacho de remolacha
Si el gazpacho de cerezas resulta llamativo, el de remolacha no se puede dejar de mirar. Además de visual es sabroso y refrescante, con un punto fuerte a jengibre que lo diferencia de cualquier otro. Se puede ajustar al gusto de cada cual, jugando con los ingredientes y sus cantidades. Está delicioso con unos tropezones de queso azul o fresco, unos piñones y una cucharadita de cebolla frita crujiente.










