En el último año hidrológico 2024-2025, los vecinos de la Comunidad de Madrid han consumido un 1,75% menos de agua, con un total de 488 hectómetros cúbicos, a pesar de que la población abastecida ha crecido en más de 200.000 habitantes. Además, la capacidad de los embalses que proveen agua a la región ha alcanzado niveles históricos en la primavera reciente. Estos datos muestran un avance significativo en el uso responsable del recurso hídrico en la región.
Durante el periodo que abarca del 1 de octubre de 2024 al 30 de septiembre de 2025, el consumo total de agua en la Comunidad de Madrid se situó en 488 hectómetros cúbicos, una reducción del 1,75% respecto al ciclo anterior, cuando se registraron 496,7 hm3. Esta cantidad es la más baja desde el año hidrológico 2020-2021, periodo en el que se consumieron 487,5 hm3, y destaca especialmente porque el número de habitantes abastecidos aumentó en más de 200.000 personas.
Esta reducción indica un cambio positivo en los hábitos de consumo, reflejando, entre otras razones, una mayor concienciación ciudadana sobre la importancia de ahorrar agua a pesar de la creciente demanda. La mejora en la gestión de este recurso es vital para una región que sigue creciendo y enfrentando retos climáticos.
Embalses con reservas históricas gracias a lluvias excepcionales
El 21 de mayo de 2025, los embalses que abastecen la Comunidad de Madrid alcanzaron la mayor cantidad de agua almacenada desde que se tienen registros, con un volumen total de 917,3 hectómetros cúbicos, lo que representa el 97,2% de su capacidad máxima. Este hito se produjo tras una sucesión inusual de lluvias y borrascas durante los meses de marzo y abril, que permitió que todos los embalses desembalsaran agua de forma conjunta durante varias semanas, una situación inédita.
Entre ellos, el embalse de El Atazar, el mayor de la región, llegó a verter agua por su aliviadero superior durante una semana en mayo, algo que no ocurría desde 1996. Estos niveles históricos garantizan una mejor estabilidad en el suministro para los próximos meses y reducen la vulnerabilidad ante posibles sequías futuras.
Nuevo año hidrológico con buenos niveles de reserva
Al inicio del nuevo año hidrológico, que empieza el 1 de octubre, los 13 embalses que suministran agua en la Comunidad de Madrid se encontraban al 75,7% de su capacidad, con un total de 714 hectómetros cúbicos de agua almacenada. Este nivel supera en 13,6 puntos porcentuales el promedio histórico para esta fecha, que es del 62%, y también está por encima del volumen registrado en octubre de 2024. Es la cifra de reservas más alta desde 2018 para el arranque del año hidrológico.
Estas reservas representan una base sólida para asegurar el suministro durante los meses venideros, pero no eliminan la necesidad de seguir manteniendo un consumo responsable que permita afrontar posibles variaciones climáticas.
Precipitaciones que superan la media histórica
El total anual de precipitaciones en la Comunidad de Madrid también ha superado notablemente la media histórica, con 800,1 litros por metro cuadrado frente a los 619,9 de media. Las aportaciones de agua recibidas alcanzaron los 1.087,7 hectómetros cúbicos, un 44,9% más que la media de 750,8 hm3, y la cifra más alta desde el año hidrológico 2000-2001.

Estas condiciones favorables permitieron la recuperación de las reservas de agua y contribuyente a sostener el abastecimiento en una región cuya demanda no para de crecer.
Llamamiento a mantener el ahorro y mejoras en infraestructuras
A pesar de los datos positivos, sigue siendo crucial que los habitantes mantengan un consumo responsable de agua. La Comunidad de Madrid recuerda que el inicio de un nuevo año hidrológico no garantiza un patrón de lluvias estable y que es necesario estar preparados para futuras sequías.
Por ello, Canal de Isabel II continúa promoviendo campañas de concienciación para ahorrar agua y trabaja en la modernización de su red, renovando tuberías, mejorando la detección de fugas y reutilizando el agua. Gracias a estas medidas ya una conciencia ciudadana más activa, el consumo de agua per cápita en la región se ha reducido más de un 30% desde la última sequía de 2005.











Está claro que cada vez hay más moros.