Los conductores que utilizan a diario la M-40 en la provincia de Madrid, especialmente en el área cercana a Sanchinarro, se enfrentarán a importantes cortes y desvíos de tráfico durante los próximos días de noviembre. La causa es la renovación del tablero de un paso superior clave, una actuación que busca garantizar la seguridad y la durabilidad de esta infraestructura vital.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha puesto en marcha los trabajos de reparación y sustitución del tablero del paso superior que conecta el barrio de Sanchinarro con la M-40 en sentido norte, concretamente a la altura del kilómetro 1,85 de la autovía de circunvalación. Esta obra, aunque necesaria, implica una serie de restricciones al tráfico que afectarán directamente a miles de vecinos y usuarios de esta concurrida vía madrileña.
La magnitud de la intervención requiere que el tráfico permanezca cortado sobre la estructura del paso superior hasta que la totalidad de los trabajos haya finalizado. Esto significa que la ruta habitual de incorporación desde Sanchinarro hacia la M-40 sentido norte ha sido modificada, obligando a los conductores a tomar desvíos a través de la Avenida de Niceto Alcalá Zamora, la Avenida de Santo Domingo de la Calzada y la Avenida del Camino de Santiago. Se trata de un cambio significativo para los residentes de Sanchinarro que necesitan acceder a la M-40.
Fase inicial y cortes del 8 al 10 de noviembre
La fase inicial y más crítica de la obra se llevará a cabo durante el fin de semana del 8, 9 y 10 de noviembre. Para poder realizar el desmontaje del tablero existente, se producirán cortes de calzada que impactarán de lleno en el flujo de la M-40, tanto en su calzada interior (sentido sur) como en la exterior (sentido norte).
Los cortes se extenderán desde las 11:00 horas del sábado 8 de noviembre hasta las 14:00 horas del lunes 10 de noviembre. Este periodo de cierre de la M-40 es crucial para el avance de la infraestructura.
Alternativas y desvíos
Para la calzada interior de la M-40 (sentido sur), el corte se efectuará en el punto kilométrico 1,850. El tráfico del tronco principal será desviado obligatoriamente hacia la vía de servicio lateral por la salida 2-A en dirección a la M-11. Los conductores que deseen continuar por la M-40 sentido Sur tendrán que realizar un cambio de sentido en la Glorieta de Hortaleza para reincorporarse.
Adicionalmente, el acceso desde la vía de servicio lateral hacia la calzada interior de la M-40 también estará restringido hasta las 14:00 horas del lunes 10 de noviembre. La incorporación a la M-40 sentido sur se realizará obligatoriamente a través de la Glorieta de Hortaleza. Por lo tanto, quienes habitualmente usan la vía de servicio deben prever este desvío.
La calzada exterior de la M-40 (sentido norte) también sufrirá un corte total en el kilómetro 1,850. El tráfico sentido norte se desviará en la salida 3 hacia la M-11. La ruta alternativa para retomar la M-40 pasa por la M-11 y, posteriormente, la A-1.
Otra de las restricciones importantes afecta a la conexión con la autopista de peaje R-2. El acceso a la R-2 desde la M-40 queda restringido, y el tráfico deberá usar la ruta por la M-11 y la A-1 en sentido Burgos para llegar a su destino.
Finalmente, la M-11 también se ve implicada en los desvíos. El tráfico procedente de la M-11 con intención de tomar la M-40 sentido norte y la A-1 (salida 3) quedará restringido. El recorrido alternativo se establece por la M-11 hasta el nudo con la A-1 (salida 0B). Estos cortes y desvíos están diseñados para minimizar el tiempo de ejecución de las obras y su afección al tráfico, pero suponen un reto logístico para los conductores de la zona norte de Madrid.
Más cortes previstos
Es importante destacar que el desmontaje del tablero se realizará en varias fases. Por ello, la nota de prensa advierte que habrá cortes similares en las próximas fechas, de los cuales se informará a través de los mismos canales de comunicación.
Una vez finalizado el desmontaje de la estructura actual, las obras continuarán con la rehabilitación de pilas y estribos del paso superior, para después proceder a la colocación del nuevo tablero. El objetivo de estos trabajos es asegurar la funcionalidad y la seguridad de la infraestructura por un largo periodo.










