La Policía Nacional ha desmantelado una red criminal que utilizaba naves industriales en Alcobendas y Fuente el Saz como centros de operaciones para distribuir toneladas de cocaína por Europa. La operación se ha saldado con 12 detenidos y la incautación de más de 3.400 kilos de droga, además de un arsenal de armas de guerra y un millón de euros en efectivo. La organización funcionaba como una sofisticada empresa de logística al servicio de grandes narcotraficantes internacionales.
La investigación, que comenzó a principios de 2024, ha revelado un modelo de negocio delictivo poco común. En lugar de ser dueños de la mercancía, los arrestados actuaban como un «auténtico prestador de servicios» especializado. Su trabajo consistía en recoger la droga en el sur de España, almacenarla en Madrid, manipularla según las necesidades de cada cliente y, finalmente, enviarla a distintos países de la Unión Europea.
Esta red contaba con una infraestructura muy sólida en la Comunidad de Madrid, utilizando la apariencia legal de actividades industriales en sus naves para no levantar sospechas entre los vecinos y las autoridades. En estos centros, los agentes encontraron maquinaria avanzada para el envasado al vacío y film industrial, herramientas esenciales para preparar los paquetes de droga y camuflar su olor durante el transporte.
Traslados blindados desde el sur de España
Para mover los cargamentos desde Andalucía hasta la capital, la organización no dejaba nada al azar. Utilizaban un sistema de convoyes compuesto por varios vehículos. El transporte principal se realizaba en furgonetas de alquiler a nombre de terceras personas, mientras que otros coches particulares hacían la función de «lanzaderas». Estos vehículos de seguridad circulaban por delante y por detrás de la carga para detectar posibles controles policiales y avisar de inmediato.
El grupo adoptaba medidas de seguridad extremas, incluyendo el uso de «caletas» o habitáculos ocultos fabricados específicamente en el interior de los vehículos para esconder la droga y las armas. La efectividad de su método quedó en evidencia tras detectarse envíos previos vinculados a esta red en países como Suecia e incluso una intervención en una autopista de Irán, donde se hallaron 125 kilos de cocaína destinados a Países Bajos.
El asalto del GEO en Alcobendas
El desenlace de la operación se precipitó el pasado 13 de febrero, cuando los investigadores detectaron que la banda preparaba un nuevo porte. Tras vigilar sus movimientos en zonas cercanas a Huelva y Sevilla, los agentes esperaron a que regresaran a Madrid. Ante el riesgo de que la droga fuera distribuida rápidamente, el Grupo Especial de Operaciones (GEO) asaltó la nave de Alcobendas.
En ese registro, la Policía encontró 3.250 kilos de cocaína ocultos en fardos de arpillera. Durante el operativo, fueron arrestadas nueve personas en el lugar, otras dos en un área de servicio cercana mientras intentaban huir y una duodécima persona poco después. En total, 12 individuos han sido puestos a disposición judicial, decretándose el ingreso en prisión para todos ellos.
Armas de guerra y dinero en efectivo
Lo que más ha sorprendido a los investigadores es el potencial bélico del grupo. En la nave de Fuente el Saz, los agentes localizaron un subfusil semiautomático y munición escondidos en un falso techo. Pero no fue lo único: en registros posteriores en domicilios y otros vehículos, se incautaron dos armas de guerra, fusiles y chalecos antibalas.
Además del arsenal y la droga, la operación permitió intervenir más de un millón de euros en metálico, seis automóviles (dos de ellos con dobles fondos) y numeroso material informático que ahora está siendo analizado. A los detenidos se les imputan delitos de tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal, blanqueo de capitales y tenencia ilícita de armas. La investigación sigue abierta para determinar si existen más ramificaciones.










