Las obras del tercer carril de la carretera M-607 incluyen la construcción de un paso naturalizado de 70 metros de largo en el punto kilométrico 30, un ecoducto. Esta infraestructura permitirá que vacas, caballos y fauna silvestre crucen la autovía con total seguridad, conectando además las vías pecuarias de la zona.
La ampliación de la M-607 traerá consigo una de las infraestructuras ambientales más importantes de la zona norte: un ecoducto situado en el punto kilométrico 30+250. No se trata de un puente convencional para coches, sino de un corredor verde diseñado para que la actividad ganadera de Colmenar Viejo y la fauna local no se vean interrumpidas por el asfalto.
Este proyecto, integrado en el Tramo 4 de las obras, busca «coser» el paisaje. Los planos técnicos muestran que la estructura servirá para dar continuidad a una vía pecuaria de uso compartido. Esto significa que los pastores podrán cruzar sus reses sobre la autovía de forma segura, recuperando rutas tradicionales que el tráfico intenso había hecho peligrosas o impracticables.
Una estructura de grandes dimensiones
Para que los animales se sientan seguros al cruzar, el ecoducto debe ser amplio y robusto. Según la ficha técnica de la planta, el puente tendrá una longitud de 70 metros y una anchura espectacular de 58 metros. Estas dimensiones permiten que, una vez finalizado, el puente no parezca una construcción artificial, sino una extensión natural del terreno.
La ingeniería ha previsto pendientes muy suaves para facilitar el paso de los animales. En la cara norte la inclinación será del 14%, mientras que en la sur será del 15%. Sobre la estructura se extenderá una generosa capa de tierra vegetal donde se plantarán arbustos y se colocarán rocas y troncos, creando un entorno idéntico a la dehesa de Colmenar Viejo para que el ganado cruce sin estrés.

Cuatro túneles bajo el corredor verde
Mientras los animales transitan por la parte superior, el tráfico de la M-607 fluirá por debajo a través de un sistema de falsos túneles distribuidos en cuatro arcos diferenciados:
- Espacio para vecinos y ciclistas: El primer arco (empezando por la izquierda en los planos) alberga un camino de servicio, la vía pecuaria y el nuevo carril bici proyectado, que se unirá al carril bici ya existente.
- Calzadas principales: Las dos bóvedas centrales están reservadas para los carriles de la autovía en sentido Madrid y sentido Colmenar.
- Acceso local: El cuarto arco se destina a la vía de servicio que da entrada directa al municipio.
La altura libre en estos túneles será de 5,70 metros, lo que garantiza que cualquier camión o transporte pesado pueda circular sin problemas de gálibo por debajo de esta «montaña artificial».
Más seguridad para los conductores
La construcción de este ecoducto no solo beneficia a los animales y ganaderos, sino que es una mejora crítica para la seguridad vial de los miles de vecinos que utilizan la M-607 a diario. Al canalizar el paso de animales grandes por un punto controlado y protegido con cerramientos específicos, se evita que vacas o animales silvestres irrumpan por sorpresa en la calzada.
El diseño incluye pantallas de protección en los laterales del puente que actúan como barrera visual y acústica. De esta forma, el ruido de los coches no asusta a los animales arriba, y el movimiento de estos no distrae a los conductores abajo. Es una solución de ingeniería pensada para reducir a cero el riesgo de atropellos en este tramo.
Integración de rutas ciclistas
Otro punto fuerte del proyecto es la apuesta por la movilidad sostenible. El ecoducto no solo salva la barrera para el ganado, sino que integra perfectamente el carril bici. Los vecinos de Colmenar Viejo que utilicen la bicicleta encontrarán un paso mucho más amable y seguro, conectado con los caminos de servicio y las rutas pecuarias que rodean el Paso Inferior E5.









