La Guardia Civil logra desmantelar a una banda delictiva rumana, que operaba en la zona norte de Alicante, deteniendo a un total de 12 personas, 7 hombres y 5 mujeres. A los detenidos se les imputa hasta el momento, la presunta comisión de más de 110 robos en chalets y casas de campo.

Los hechos se remontan al pasado mes de junio de 2013 cuando los investigadores comienzan a detectar cierto incremento en el número de robos en casas de campo y viviendas de Alcoy, Cocentaina y Muro de Alcoy.
El modus operandi era muy similar: rotura de valla o reja, fractura de ventanas y forzamiento de cerraduras. Sustraían principalmente maquinaria agrícola, además de electrodomésticos, electrónica y joyas. En numerosas ocasiones llegaron a utilizar las herramientas existentes en las propias casas de campo para perpetrar los robos.
Ante estos hechos y en sus respectivas demarcaciones, la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía inician de manera conjunta y coordinada las operaciones “LEDS” y “PLASMA”, todo ello con el fin de identificar, localizar y detener a los autores de estos hechos delictivos.
Fruto de las investigaciones, y después de varios meses de intenso trabajos, las informaciones recabadas conducen hasta la identidad de varios de los autores y de los vehículos utilizados, por lo que se inicia, de manera coordinada entre ambos cuerpos policiales, la segunda fase de la investigación, centrada principalmente en la realización de vigilancias y seguimientos, pudiéndose comprobar cómo coincidían los desplazamientos de los vehículos detectados en determinadas zonas rurales, con denuncias de robo en casas de campo ubicadas en estas mismas, y ocurridas durante las horas en las que se detectaban dichos movimientos.

Paralelamente continuaba la labor de investigación con la identificación de más autores, así como de domicilios en los que supuestamente ocultarían los efectos sustraídos, todos ellos ubicados en la localidad alicantina de Alcoy.
Con este servicio las Fuerzas de Seguridad del Estado han logrado, además de desmantelar un grupo delictivo que operaba en el norte de la provincia de Alicante y que de alguna manera había generado ya cierta alarma social entre los agricultores, devolver la tranquilidad a la zona. La investigación fue llevada a cabo por la Brigada Local de Policía Judicial del Cuerpo Nacional de Policía de Alcoy y por las Unidades Territoriales de la Guardia Civil de la zona.









