El mundo de la ciberdelincuencia ha dado un giro inesperado con la detección de un nuevo modus operandi por parte de la Policía Nacional. Los agentes han arrestado a un varón de 20 años acusado de sabotear los sistemas de reserva de hoteles de alto standing.
El joven centraba su actividad en una conocida web de reservas de viajes y hoteles. Su técnica consistía en seleccionar la opción de pago a través de una plataforma electrónica de prestigio internacional. En ese momento, lanzaba un ataque informático que interrumpía y modificaba el proceso de validación.
Gracias a este sabotaje, el sistema de la web recibía una señal de que el pago se había realizado por el importe íntegro de la estancia, cuando en realidad el ingreso efectivo era de apenas 0,01 euros. De cara a la empresa, la reserva figuraba como correctamente formalizada, permitiendo al sospechoso obtener el código de confirmación necesario para presentarse en los hoteles sin levantar sospechas.
El descubrimiento de la estafa
La alarma saltó el pasado 2 de febrero, cuando una agencia de reservas interpuso una denuncia tras detectar irregularidades en su contabilidad. El problema de este fraude es que no se detectaba de forma inmediata. La empresa solo se percataba del engaño días después, cuando la plataforma de pago transfería el dinero real acumulado a la cuenta bancaria de la agencia.
Al revisar los ingresos, los responsables de la web descubrieron con asombro que estancias que deberían haber reportado miles de euros se liquidaban por céntimos de euro. En total, se estima que el perjuicio económico causado por este joven asciende a más de 20.000 euros en un periodo de tiempo muy breve.

Detención en pleno hotel de lujo
Una vez recibida la denuncia, los agentes de la Policía Nacional iniciaron una investigación que destaca por su rapidez. En tan solo cuatro días, los expertos en delitos informáticos lograron rastrear la huella digital del sospechoso e identificarlo plenamente. El desenlace tuvo lugar en un lujoso hotel de Madrid, donde el joven se encontraba disfrutando de una de sus reservas fraudulentas.
En el momento de su arresto, el investigado tenía confirmada una estancia de cuatro noches en dicho establecimiento capitalino. Cada una de esas noches tenía un valor de 1.000 euros, pero él solo había desembolsado un céntimo por el paquete completo. Además de no pagar el alojamiento, el joven aprovechaba para consumir de forma desmedida los productos del minibar, dejando facturas pendientes de abono en los distintos hoteles por los que pasaba.
Consecuencias legales y proceso abierto
Tras el operativo policial, el joven de 20 años fue puesto a disposición de la autoridad judicial como presunto responsable de un delito de estafa informática. Aunque el arresto ya se ha producido, la Policía Nacional mantiene la investigación abierta. No se descarta que, tras analizar los dispositivos incautados y el historial de movimientos del detenido, se le puedan imputar nuevos hechos delictivos o aparezcan más empresas afectadas por este novedoso sistema de sabotaje










