La sanidad pública de la Comunidad de Madrid refuerza su capacidad para tratar dolencias cardíacas graves mediante una inversión de ocho millones de euros destinados a válvulas que se implantan sin necesidad de abrir el pecho del paciente. Esta tecnología de vanguardia permite reparaciones en el corazón a través de catéteres, reduciendo drásticamente los riesgos y acelerando la recuperación de los enfermos.
El Gobierno regional ha dado luz verde a la tramitación de un importante acuerdo marco que permitirá la adquisición de suministros hospitalarios de alta tecnología. Con un presupuesto que supera los 8 millones de euros, la región se asegura el abastecimiento de dispositivos esenciales para realizar intervenciones cardíacas de mínima invasión durante los próximos 12 meses.
El foco de esta inversión está en la sustitución y reparación de las válvulas cardíacas. En concreto, el sistema sanitario madrileño se dotará de dos tipos específicos de prótesis: las mitrales y las tricúspides. Estos elementos son fundamentales para el correcto bombeo de la sangre y suelen requerir intervención cuando, debido al paso del tiempo o a diversas patologías, se estrechan o pierden la capacidad de funcionar de manera eficiente.
Adiós a la cirugía abierta: la técnica del catéter
La gran ventaja de este equipamiento es que evita que el paciente tenga que someterse a una cirugía a corazón abierto, un proceso tradicionalmente agresivo y con un postoperatorio prolongado. Gracias a la innovación médica, estos dispositivos se alojan en un catéter, un tubo fino y flexible que los cirujanos guían hasta el interior del corazón.
El acceso suele realizarse a través de las arterias, practicando generalmente una pequeña incisión en la zona de la femoral. Este método, mucho menos agresivo que los métodos convencionales, supone un cambio radical en la experiencia del paciente, ya que se minimizan las cicatrices y el impacto físico de la operación.
Beneficios directos para la calidad de vida
La apuesta por este tipo de material no es solo una cuestión tecnológica, sino de bienestar directo para quienes sufren estas patologías. Al evitar las grandes incisiones en el tórax, se garantizan mejores resultados clínicos y una recuperación mucho más rápida.
Para los vecinos de Madrid, esto se traduce en estancias hospitalarias más cortas y una vuelta a la rutina diaria en menos tiempo. Los pacientes que reciben estas válvulas por catéter experimentan una mejora inmediata en su calidad de vida, recuperando la capacidad de realizar actividades cotidianas sin la fatiga o las complicaciones derivadas de una válvula cardíaca defectuosa.
Red de hospitales que aplicarán estos tratamientos
Inicialmente, el material adquirido está destinado a los ocho hospitales públicos de la Comunidad de Madrid que ya cuentan con la infraestructura y la experiencia necesaria para realizar estas técnicas de alta complejidad. Los centros de referencia incluidos en este plan son:
- 12 de Octubre
- Clínico San Carlos
- Fundación Alcorcón
- Gregorio Marañón
- La Paz
- La Princesa
- Puerta de Hierro-Majadahonda
- Ramón y Cajal
Además, el proyecto tiene una vocación de expansión. La administración prevé que, a medida que los profesionales se capaciten y los procedimientos se actualicen, estas intervenciones puedan extenderse a los servicios de cardiología de otros complejos sanitarios de la región que actualmente no las llevan a cabo.









