Quixote, un sistema creado por investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia, es capaz de enseñar a los robots valores y conductas humanas a partir de fábulas y cuentos.

Los investigadores Mark Riedl y Brent Harrison, de la Escuela de Computación Interactiva del Instituto de Tecnología de Georgia (GA Tech), en EEUU, han diseñado el sistema Quixote, que enseña valores a los robots, a partir de historias escritas, de las que aprenden secuencias aceptables de eventos y métodos adecuados para comportarse en las sociedades humanas.
“Las fábulas, novelas y otras publicaciones enseñan a los niños de diferentes culturas a comportarse de manera socialmente aceptable con ejemplos de conducta correcta e incorrecta”, dice Riedl, profesor asociado y director del Laboratorio de Inteligencia para el Entretenimiento, en la nota de prensa de GA Tech.
“Creemos que comprender historias puede eliminar el comportamiento aparentemente psicótico de los robots y reforzar las opciones que no dañan a los seres humanos consiguiendo el objetivo pretendido», añade el investigador.
Scheherazade: el sistema que precede al Quixote
Quixote se basa en una investigación anterior de Riedl, el sistema Scheherazade, que puede reunir una secuencia correcta de acciones a partir de diagramas de historias de Internet.
Scheherezade entiende lo que es una historia normal o “correcta”, y pasa esa estructura de datos a Quixote, que la convierte en una “señal de recompensa” que refuerza ciertos comportamientos y castiga otros comportamientos durante el aprendizaje por ensayo y error. En esencia, Quixote se entera de que va a ser recompensado cada vez que actúe como el protagonista de una historia en lugar de al azar o como el antagonista.

Robots cada vez más humanos
Los expertos en robótica se inspiran cada vez más en los ‘métodos’ humanos de aprendizaje para dotar a las máquinas de inteligencia. Por ejemplo, investigadores de la Universidad de California en Berkeley (EEUU) han desarrollado algoritmos que permitirán a los robots aprender nuevas habilidades motrices con el método de ensayo y error.
Asimismo, una colaboración entre psicólogos e informáticos de la Universidad de Washington ha permitido que un robot pueda aprender tal como lo hace un niño, de forma natural, a través de la observación. Esto es posible, de nuevo, gracias a algoritmos de aprendizaje automático, que permiten al robot averiguar cómo sus propias acciones dan lugar a diferentes resultados. A partir de ahí, la máquina utiliza ese modelo probabilístico aprendido para deducir lo que una persona quiere hacer y completar la tarea, o incluso a pedir ayuda si no pudiera ejecutarla.
Se prevé incluso que, en algún momento, los robots aprendan a hacer tareas, como regar las plantas, preguntando a la comunidad de Internet y pidiendo que les muestren ejemplos, del mismo modo que los humanos buscamos desesperadamente tutoriales de casi todo en la web.
Un robot es capaz de manejar un videojuego
[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=l36pwlIQbKU[/youtube]









