La Comunidad de Madrid invertirá 8 millones de euros en reformar los andenes de todas las estaciones de la Circular para poder instalar puertas automáticas, un paso decisivo hacia la supresión del conductor en 2027. Las obras, que durarán diez meses, se realizarán sin cortar el servicio y afectan a los cerca de 430.000 viajeros que usan esta línea cada día.
La línea 6 de Metro de Madrid, conocida como la Circular por ser la única que recorre la red en forma de anillo, está a punto de protagonizar la transformación más importante de su historia. El Gobierno regional ha adjudicado un contrato de 8 millones de euros para reformar los andenes de sus 28 estaciones, con el objetivo de preparar la infraestructura para la llegada de trenes sin conductor, prevista para 2027.
La obra, que tendrá un plazo de ejecución de diez meses, incluye una serie de intervenciones técnicas que cambiarán por completo el aspecto y el funcionamiento de estas plataformas. La primera y más visible será el ajuste de la altura de los andenes para nivelarlos con las puertas de los trenes, eliminando así el escalón o desnivel que existe actualmente entre el vagón y el suelo del andén.
Por qué es necesario nivelar los andenes
Ese desnivel, que los usuarios de la Circular conocen bien, no es solo un problema de comodidad: también supone un riesgo de caída, especialmente para personas mayores, con movilidad reducida o con carritos de bebé. Al eliminarlo, las obras mejorarán tanto la seguridad como la accesibilidad para todos los viajeros.
Pero la razón técnica de fondo es otra: sin esa nivelación, no es posible instalar puertas automáticas en el borde del andén, que son imprescindibles para que los trenes puedan circular sin maquinista. Estas puertas se abrirán y cerrarán de forma sincronizada con las del tren, impidiendo el acceso a las vías cuando no hay ningún convoy en la estación.

Mamparas de acero y vidrio para cerrar los extremos del andén
Además de las puertas automáticas, el proyecto contempla la instalación de mamparas de acero inoxidable y vidrio de seguridad en los extremos de los andenes. Su función es completar el cerramiento lateral de la plataforma, garantizando que toda la zona próxima a la vía quede protegida. Cuando sea necesario, estas mamparas permitirán también habilitar pequeños espacios técnicos para instalaciones y accesos a la llamada zona burbuja, el área restringida junto a la vía a la que solo puede acceder personal autorizado.
La reforma incluye también la renovación completa del pavimento de todos los andenes, lo que dará a las estaciones una imagen más moderna e incorporará materiales más resistentes y fáciles de mantener.
Mejoras concretas para personas con discapacidad
El proyecto presta especial atención a la accesibilidad. En cuatro estaciones de la línea que ya disponen de ascensores pero aún carecen de determinadas adaptaciones —Ciudad Universitaria, Guzmán el Bueno, Laguna y Lucero— se instalarán una serie de mejoras dirigidas a personas con discapacidad.
Entre ellas figuran pavimentos podotáctiles para orientar a personas con discapacidad visual, sistemas de megafonía adaptados para quienes tienen dificultades auditivas, superficies antideslizantes para prevenir caídas, pasamanos dobles en las escaleras y señalización en braille. Son medidas que, aunque técnicamente sencillas, marcan una diferencia real en el día a día de miles de madrileños.
Las obras no cortarán el servicio
Uno de los aspectos que más preocupa a los usuarios cuando se anuncian reformas en el metro es la posibilidad de interrupciones. En este caso, la Comunidad de Madrid ha confirmado que todas las obras se realizarán sin cortar el servicio, aprovechando el cierre anticipado de la línea a las 23:00 horas de domingo a jueves. Eso sí, la coordinación técnica necesaria para trabajar en franjas horarias tan reducidas será considerable.
El contrato incluye también la adaptación de las columnas secas, unas tuberías fijas que forman parte del sistema contra incendios del metro y que los bomberos utilizan para llevar agua hasta el punto del siniestro de forma rápida. Su adaptación a la nueva infraestructura garantizará que el sistema de emergencias siga operativo durante y después de las obras.
Una inversión total de más de 1.000 millones para renovar la Circular
Esta adjudicación es solo una pieza de un plan de inversión mucho mayor. La Comunidad de Madrid está destinando más de 1.000 millones de euros a la transformación integral de la línea 6, la más utilizada de toda la red del metro madrileño.
La partida más cuantiosa, algo más de 531 millones de euros, corresponde a la compra de 48 trenes nuevos sin conductor, actualmente en proceso de fabricación. Serán más amplios y con mayor capacidad que los actuales. A eso se suman casi 231 millones para la renovación de la infraestructura general de la línea, más de 112 millones para la instalación de las puertas de andén y 85 millones destinados a las labores de señalización, imprescindibles para que los trenes autónomos puedan circular con seguridad.
Cuando todo esté listo, en 2027, la Circular se convertirá en la primera línea de conducción automática de toda la red de Metro de Madrid, una transformación que beneficiará a los casi 430.000 usuarios que la utilizan a diario.












