La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha en Móstoles una instalación pionera en España que utiliza tecnología magnética para eliminar más del 80% de los microplásticos en las aguas residuales. Este proyecto, situado en la planta de Arroyo del Soto, sitúa a la región a la vanguardia ecológica al adelantarse a las nuevas exigencias de la normativa europea sobre calidad del agua.
La Comunidad de Madrid cuenta desde este mes de enero con un sistema de depuración único en nuestro país. La estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de Arroyo del Soto ha sido la elegida para albergar una planta piloto que busca resolver uno de los problemas ambientales más complejos de la actualidad: la presencia de partículas plásticas invisibles al ojo humano pero altamente persistentes.
Esta iniciativa es el resultado de una colaboración iniciada en el verano de 2024 entre la empresa pública Canal de Isabel II y la compañía Captoplastic. Juntas han diseñado un espacio de ensayo que no solo se encarga de limpiar el agua, sino que sirve como laboratorio para medir y cuantificar con precisión cuántos residuos de este tipo llegan a nuestras infraestructuras de saneamiento.
El funcionamiento de la tecnología magnética
Lo que hace especial a esta instalación es el método empleado para «atrapar» los contaminantes. En lugar de utilizar filtros convencionales que pueden obstruirse, el sistema emplea un captador magnético. Este ingenioso mecanismo consiste en una herramienta que se adhiere a las partículas de plástico presentes en el caudal. Una vez que el captador y el plástico están unidos, su retirada del agua es mucho más sencilla y eficiente.
Uno de los puntos fuertes de este avance es su respeto por el medio ambiente y la economía circular. Se trata de una tecnología de residuo cero, ya que el captador utilizado para atrapar los microplásticos no se desecha tras su uso. Los técnicos pueden recuperar esta herramienta magnética, limpiarla y volver a utilizarla en nuevos ciclos de depuración, evitando generar más basura en el proceso de limpieza.
Capacidad de limpieza y resultados iniciales
La magnitud de la planta de Arroyo del Soto permite procesar un volumen de agua considerable. Actualmente, la instalación es capaz de tratar 100.000 litros cada hora, una cifra que demuestra la viabilidad de escalar este sistema a grandes núcleos urbanos. Durante las primeras fases de funcionamiento, los datos han sido muy positivos, alcanzando una eficacia superior al 80% en la extracción de estos residuos.
Los microplásticos son pequeños fragmentos de menos de cinco milímetros que no se disuelven y que tardan muchísimo tiempo en desaparecer de forma natural. Al ser tan pequeños, su retirada se ha convertido en uno de los grandes retos para las empresas de gestión de agua en todo el mundo, ya que los sistemas tradicionales no siempre logran retenerlos por completo.
Anticipación a las leyes europeas
La nueva normativa europea ya obliga a las administraciones a controlar y limitar la cantidad de microplásticos en el agua depurada. Al implementar esta tecnología ahora, el Canal de Isabel II se adelanta a las obligaciones legales, garantizando que el agua que vuelve a nuestros ríos sea de la mejor calidad posible.









