Avance en robótica para ayudar a los enfermeros: un nuevo sistema automático abre hasta 240 envases médicos por turno

En el día a día de un hospital, el personal de enfermería lleva a cabo una labor esencial que a menudo pasa desapercibida: la manipulación de paquetes estériles. Este proceso, vital para garantizar la seguridad del paciente en procedimientos como cirugías o la colocación de catéteres, exige un protocolo estricto. Este protocolo incluye la inspección del envase para verificar su integridad y la reacción correcta de los indicadores químicos de esterilización.

La tarea se realiza siguiendo una técnica aséptica que solo permite tocar los bordes exteriores del paquete, considerados contaminados, para exponer el contenido estéril sin comprometer su condición. Este delicado equilibrio entre precisión y esterilidad es especialmente relevante en el quirófano. Allí, la enfermera o enfermero, que no lleva vestimenta estéril, abre el envase a una distancia prudencial para entregar el material al instrumentista o depositarlo sobre la mesa de instrumental.

La carga física de la esterilidad

Imagen del sistema robótico abriendo una bolsa estéril. / Júlia Borràs (IRI, CSIC-UPC)

Aunque parece una acción simple, este procedimiento se repite una cantidad abrumadora de veces: entre 100 y 240 aperturas por turno de trabajo. Esta alta frecuencia, sumada a la necesidad de mantener una concentración elevada y emplear fuerza mientras se evitan posturas que comprometan la esterilidad, acaba pasando factura al personal.

El esfuerzo físico constante y los continuos giros de muñeca que debe realizar el personal circulante para abrir estas bolsas médicas, con el cuidado que requiere mantener el material estéril, son la causa de lesiones musculoesqueléticas a largo plazo. Afecciones como el síndrome del túnel carpiano o la tendinitis son el resultado de la tensión continua en músculos, tendones y articulaciones.

La solución: un brazo robótico con pinza especializada

Frente a esta problemática, los investigadores e investigadoras del IRI (CSIC-UPC) han respondido con un diseño innovador. Han desarrollado y patentado un sistema robótico de asistencia que automatiza la apertura de envases médicos, garantizando la seguridad y la esterilidad del proceso sin requerir el esfuerzo físico humano. Este avance se enmarca en el proyecto SoftEnable de la Unión Europea, donde colaboran instituciones de investigación de diferentes países, incluyendo el Real Instituto Tecnológico KTH de Estocolmo y el Hospital Clínic de Barcelona.

El sistema se basa en dos brazos robóticos que operan conjuntamente, equipados con una pinza robótica única en su tipo. Esta pinza es capaz de sujetar y separar las solapas de las bolsas de forma completamente autónoma. Como explica Júlia Borràs, investigadora del CSIC en el IRI, este avance es crucial porque «mejora la ergonomía y optimiza el flujo de trabajo en quirófano».

Así funciona la tecnología de la mano robótica

La clave del sistema reside en su novedosa mano robótica, formada por dos «dedos» de diferente naturaleza. Uno de ellos incorpora un rodillo texturizado, mientras que el otro es un elemento blando con una doble función: sujeción y agarre.

El proceso de apertura se ejecuta con una precisión milimétrica. Primero, el dedo blando presiona la bolsa estéril contra la mesa de trabajo. Acto seguido, el rodillo desliza suavemente una de las solapas para colocarla entre el dedo blando y él mismo. Una vez cerrada, la pinza sujeta firmemente la primera solapa. Esto permite al primer brazo robótico levantar la bolsa y presentarla al segundo brazo, que se encarga de agarrar la segunda solapa. Finalmente, ambos brazos tiran en direcciones opuestas, abriendo el envase de manera segura y sin comprometer en absoluto la esterilidad de su contenido.

La importancia de esta innovación ha llevado al equipo a patentar el desarrollo. «La pinza está patentada y busca empresas interesadas en licenciarla», subraya la investigadora Júlia Borràs, destacando el potencial comercial y de aplicación real de la tecnología.

Un futuro centrado en el bienestar del personal sanitario

Este sistema de asistencia robótica no es un desarrollo teórico; es el resultado de una colaboración directa con el Hospital Clínic Barcelona. Durante el próximo año, los equipos del hospital y del IRI trabajarán codo a codo. El objetivo es perfeccionar la asistencia robótica basándose en las necesidades reales y las valiosas opiniones de los distintos perfiles profesionales sanitarios que interactúan con el material estéril a diario.

La meta final de este tipo de proyectos trasciende la mera automatización. El foco está puesto en el mayor bienestar del personal sanitario, que podrá dedicar más tiempo a tareas de atención directa al paciente. «Nuestro objetivo es desarrollar tecnologías que apoyen al personal sanitario y contribuyan a afrontar la creciente escasez de profesionales que afecta a los sistemas de salud europeos», concluye Júlia Borràs. De esta forma, la robótica se establece como una herramienta clave para mejorar las condiciones de trabajo en el sector salud y apoyar la retención de profesionales.

Paula de Marcos Aragón
Paula de Marcos Aragónhttp://www.cronicanorte.es
Paula de Marcos Aragón, periodista, licenciada en Ciencias de la Información y vecina de Algete. Es redactora en Crónica Norte desde 2021.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Puede Interesarle...

pronto descubrirás aquí algo nuevo...!!!