La Comunidad de Madrid cerró abril con una bajada en sus listas de espera sanitarias. Los tiempos para operarse, pasar consulta o hacerse una prueba diagnóstica se redujeron respecto al año pasado. Aun así, la lectura de estos datos sigue siendo sensible en un momento de malestar creciente entre muchos pacientes.
La Comunidad de Madrid destaca que en abril mejoraron las tres principales listas de espera de la sanidad pública: la quirúrgica, la de primera consulta y la de pruebas diagnósticas. En el caso de las operaciones, la demora media bajó hasta los 46,65 días, lo que supone un descenso del 6,3% respecto al mismo mes de 2025, cuando estaba en 49,79 días.
La comparación con el conjunto de España sigue dejando a Madrid en una posición mejor en cirugía. Según el dato que cita la propia Consejería de Sanidad, la media nacional se situaba en 121 días en el último registro difundido por el Ministerio de Sanidad. Dicho de otro modo, el tiempo de espera para una intervención en la región es claramente inferior al del conjunto del país.
Las esperas más largas se reducen
Más allá del promedio general, el dato que más pesa para muchos pacientes es el de quienes acumulan meses de demora. En abril, 688 personas esperaban más de 180 días para operarse, es decir, seis meses. Eso representa solo el 0,8% de la lista estructural.
Este punto es relevante porque las listas de espera no se miden solo por el tiempo medio, sino también por los casos que se quedan atascados durante más tiempo. En la comparación que aporta la Consejería de Sanidad, el porcentaje estatal de pacientes que superan los 180 días llega al 21,6%, una diferencia notable que el Gobierno regional utiliza para subrayar la evolución de la sanidad madrileña.

Las consultas y pruebas, también a la baja
La mejora no se limita al quirófano. Las consultas externas pasaron a una demora media de 61,17 días, lo que supone una rebaja del 8,1% respecto a abril de 2025, cuando el tiempo era de 66,54 días.
En las pruebas diagnósticas, la espera media se redujo hasta 53,9 días, un 12,8% menos que un año antes. Aunque estas cifras puedan parecer frías, en la práctica marcan la diferencia entre seguir esperando o avanzar en un tratamiento, una prueba de imagen o una valoración médica pendiente.
Un contexto de tensión
La lectura de estos datos llega en un momento delicado para la sanidad. La Comunidad de Madrid sitúa esta mejora en medio de la huelga de médicos contra el Ministerio de Sanidad, una protesta que, según la Consejería, ha afectado a la actividad asistencial ordinaria y ha provocado desde diciembre más de 8.400 cirugías perdidas y más de 174.000 consultas anuladas.
Sin entrar en un debate político, ese contexto ayuda a entender por qué cualquier cambio en las listas de espera se mira ahora con lupa. En un asunto tan sensible como la sanidad pública, los ciudadanos no suelen fijarse tanto en los discursos como en algo mucho más concreto: cuánto tardan en atenderles.
Lo que ve el paciente
Entre los usuarios, la sensación habitual es que una mejora estadística solo cobra valor si se nota en la cita que llega antes, en la operación que se adelanta o en la prueba que por fin se programa. Por eso este tipo de datos tienen una lectura muy directa en la calle: menos espera equivale a menos incertidumbre.
También es cierto que la experiencia no es igual para todos. La percepción de la sanidad pública depende del hospital, del centro de salud, de la especialidad y del momento concreto en que cada paciente entra en la lista. Aun así, la tendencia que refleja abril apunta a un alivio moderado en los tiempos de atención.

Balance de abril
El balance que deja abril para la Comunidad de Madrid es el de una mejora en las tres listas de espera sanitarias. La demora para operarse baja, las consultas se agilizan y las pruebas diagnósticas también acortan plazos.
La Consejería de Sanidad presenta estos datos como una evolución favorable dentro de un sistema sometido a mucha presión. Para los vecinos, en cambio, la cuestión se resume en una sola pregunta: si la espera se reduce, ¿llega la atención antes? En abril, al menos en las cifras, la respuesta parece ser sí.












