El Hospital Universitario Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes abre sus puertas a la emoción con la exposición «Trazos de Vida», una muestra de cuadros realizados por pacientes oncológicos que retrata su valentía y sentimientos frente a la enfermedad. Esta iniciativa, que podrá visitarse en el hall principal hasta el próximo 24 de abril, busca humanizar la asistencia sanitaria y dar voz a las historias personales que hay tras cada diagnóstico médico.
Caminar por la entrada principal del hospital Infanta Sofía estos días ofrece una experiencia muy distinta a la habitual. Entre las consultas y el ajetreo diario, ha brotado un espacio de reflexión donde los colores y las formas toman el protagonismo. El Servicio de Oncología, trabajando codo con codo con la Asociación Española contra el Cáncer, ha logrado que los propios pacientes se conviertan en artistas para narrar su vivencia personal.
No se trata solo de pintura; es una ventana abierta a la intimidad de quienes atraviesan un tratamiento contra el cáncer. Los cuadros, realizados al óleo y con diversos materiales, funcionan como un diario visual donde se plasman sensaciones que a veces las palabras no alcanzan a explicar. La exposición invita a los vecinos a detenerse y a reconocer que, más allá de los informes clínicos, existen personas con una capacidad de resiliencia admirable.

El arte como refugio frente a la incertidumbre
La enfermedad no solo afecta al cuerpo, sino que transforma por completo la realidad de quien la padece y de su entorno más cercano. En «Trazos de Vida«, las obras reflejan ese abanico de sentimientos que surgen durante el proceso clínico: desde la inquietud y el miedo, hasta el optimismo y la esperanza por recuperar la normalidad previa al diagnóstico.
Los autores de estas piezas coinciden en un sentimiento común sobre cómo el cáncer impacta en la rutina diaria. Explican que la vida cambia drásticamente, «como si la vida te frenara». Esta pausa forzosa obliga a los pacientes a adoptar un ritmo diferente, donde las prioridades se reordenan y cada pequeño avance se celebra como un gran triunfo. La pintura se convierte así en una herramienta terapéutica para canalizar esa transformación vital.
Un puente entre profesionales y pacientes
Más allá del valor estético de las obras, esta actividad tiene un trasfondo social y humano muy profundo. El objetivo principal es fortalecer el vínculo que existe entre los profesionales de la salud y las personas a las que cuidan. Al mostrar su mundo interior, los pacientes permiten que médicos, enfermeros y personal auxiliar conecten con ellos desde la empatía y la comprensión mutua.
La inauguración de la muestra contó con la presencia de Guillermo Ceñal, gerente del centro, junto a responsables de salud de los ayuntamientos de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes.












