El Ayuntamiento de Tres Cantos hace un balance positivo tras un año de aplicación de su ordenanza del padrón, logrando frenar inscripciones irregulares y asegurar que los recursos municipales lleguen a los residentes reales.
Hace justo un año, Tres Cantos se convirtió en un referente dentro de la Comunidad de Madrid al poner en marcha una normativa específica para gestionar el padrón municipal. El objetivo era claro: poner orden y asegurar que cada persona inscrita en el censo vive realmente en la ciudad. Hoy, el balance que presenta el consistorio es satisfactorio, destacando que esta herramienta ha servido para que la gestión sea mucho más transparente, responsable y ajustada a la legalidad.
Vigilancia especial en viviendas con alta ocupación
Uno de los puntos más destacados de este primer año ha sido la gestión de los casos que generan dudas razonables sobre su veracidad. Según los datos oficiales, se han tramitado 48 expedientes de comprobación de residencia. Estas inspecciones no se realizan al azar, sino que se activan bajo un criterio muy concreto: cuando se solicita el empadronamiento de más de ocho personas en un mismo domicilio.
Este filtro, recogido en el artículo 15 de la ordenanza, permite detectar situaciones que podrían ser irregulares. Para llevar a cabo estas comprobaciones, el consistorio cuenta con la colaboración de la policía local. Los agentes son los encargados de realizar las visitas y emitir los informes técnicos que acreditan si los solicitantes viven realmente de forma habitual en la dirección indicada. Es un proceso riguroso que busca dar seguridad jurídica tanto a la administración como a los propios vecinos.
Resultados de las inspecciones y frenos al fraude
El análisis de estos 48 expedientes arroja resultados variados, pero que confirman la utilidad del sistema. En la gran mayoría de las situaciones, los informes han sido favorables, lo que significa que las familias o convivientes han podido formalizar su situación con plenas garantías legales. Sin embargo, el control también ha servido como medida disuasoria.
En otros casos, los solicitantes decidieron desistir voluntariamente del trámite o simplemente no continuaron con el proceso cuando supieron que se iba a realizar una comprobación oficial. Esto ha evitado que se consoliden empadronamientos ficticios que no cumplían con los requisitos legales. Por último, una pequeña parte de estos expedientes todavía se encuentra en fase de tramitación, a la espera de que los informes policiales concluyan la verificación.
La importancia de un censo real para los servicios públicos
¿Por qué es tan importante que el padrón sea exacto? El ayuntamiento incide en que el censo es la base sobre la que se planifica toda la ciudad. Si el número de habitantes no es real, los servicios públicos se resienten. El padrón es el dato que se utiliza para calcular la financiación local y para organizar recursos fundamentales como los centros de salud, los colegios, el transporte público, la seguridad y las políticas de servicios sociales.
Si una ciudad tiene más personas inscritas de las que realmente viven en ella, o viceversa, el dimensionamiento de estos servicios será erróneo. Por ello, la ordenanza se percibe como una «herramienta esencial» para proteger la fiabilidad de los datos.
Un enfoque preventivo y no sancionador
La concejal de vivienda, Ana Isabel Pérez, ha querido aclarar que la intención detrás de estas medidas no es castigar a nadie. Según sus palabras: «Este procedimiento no persigue fines sancionadores, sino que tiene un carácter preventivo y garantista, asegurando el equilibrio entre el derecho al empadronamiento y la obligación municipal de velar por el interés general».
Pérez defiende que la aplicación de la normativa se ha llevado a cabo con criterios de proporcionalidad y transparencia, respetando siempre los derechos de los ciudadanos. Además, ha destacado el trabajo conjunto de los diferentes departamentos del ayuntamiento para que los trámites sean ágiles y claros, evitando molestias innecesarias a quienes sí cumplen con la ley.
Derechos, obligaciones y buen gobierno
El empadronamiento es, por un lado, un derecho básico que abre la puerta a la educación o la sanidad, pero también es una obligación ciudadana que debe ejercerse con responsabilidad. La existencia de este marco legal refuerza la seguridad jurídica de todos los vecinos de Tres Cantos, impidiendo situaciones de fraude que, a la larga, perjudican a toda la comunidad.
El consistorio ha reafirmado su intención de seguir aplicando esta normativa de forma rigurosa, considerándola parte fundamental de su política de buen gobierno y mejora continua. Para aquellos vecinos que deseen conocer más detalles sobre el funcionamiento de la normativa o cómo les afecta, toda la información y el texto completo de la ordenanza están disponibles para su consulta en la página web municipal.









