Un tercio de los españoles se aleja de la dieta saludable ante el empuje de los ultraprocesados y el precio de la cesta de la compra

La alimentación en España está cambiando, y no siempre para mejor. A pesar de que la dieta mediterránea forma parte de nuestra identidad, la realidad del día a día nos empuja por otros derroteros. El grupo de investigación en Sociología de la Alimentación (SOCIALIMEN) de la Universidad de Oviedo ha puesto cifras a esta deriva: al menos un tercio de la población española ya no sigue pautas alimentarias saludables. Este dato, recogido en el II Informe Ecosocial de FUHEM, revela que la brecha entre lo que sabemos que es bueno y lo que realmente ponemos en el plato es cada vez más profunda.

El declive de la dieta mediterránea frente a la carne y los procesados

Aunque culturalmente seguimos presumiendo de nuestra dieta, los fogones cuentan una historia distinta. El estudio, firmado por las investigadoras Cecilia Díaz Méndez, Isabel García Espejo y Sonia Otero Estévez, señala que, si bien la mayoría de nosotros cumple con el consumo de fruta, suspendemos en otros pilares básicos. Existe un déficit preocupante en la ingesta de verduras, legumbres y pescado, que han sido desplazados por un consumo de carne que supera con creces lo recomendado por los expertos.

Este cambio de cromos en la despensa viene acompañado de un protagonista peligroso: el producto ultraprocesado. La comodidad y la falta de tiempo han disparado su consumo, lo que, según las investigadoras, «puede favorecer el incremento del sobrepeso y la obesidad«. Es un cambio de ciclo que pone en jaque la salud pública a medio plazo.

Una preocupante brecha generacional en la cocina

Uno de los puntos más alarmantes del informe es la situación de los más jóvenes. Los datos indican que la población joven presenta los peores indicadores de alimentación saludable. Este grupo es el que menos se adhiere al modelo mediterráneo, un fenómeno que no se debe solo a una falta de interés, sino a factores estructurales. La precariedad laboral, una cultura alimentaria más frágil en las nuevas generaciones y la exposición constante a nuevos entornos de consumo rápido están alejando a los jóvenes de la cocina tradicional. Este escenario plantea serios riesgos para su bienestar actual y, sobre todo, para su salud en el futuro.

El precio gana la batalla a la calidad y la sostenibilidad

A la hora de llenar el carro, los españoles nos movemos por prioridades distintas a las de otros vecinos europeos. Aunque nos importa el contenido nutricional y la salud, el bolsillo manda más que nunca. El precio se ha consolidado como el factor decisivo en la compra, ganando terreno frente a criterios como el origen del producto o el impacto medioambiental, que parecen haber pasado a un segundo plano.

En cuanto al lugar de compra, el supermercado de proximidad sigue siendo el rey de los barrios, mientras que el comercio tradicional —la carnicería o frutería de toda la vida— resiste gracias a su especialización en el producto fresco. Por otro lado, la compra online sigue ganando adeptos, especialmente en las cadenas de tamaño medio, transformando poco a poco nuestra forma de abastecernos. Esta situación deja en una posición muy difícil a los pequeños productores locales, que no pueden competir en precio con los gigantes de la alimentación globalizada.

La desigualdad de género persiste tras el delantal

El estudio de la Universidad de Oviedo también pone el foco en lo que ocurre dentro de casa, confirmando que las tareas domésticas siguen sin ser equitativas. Las mujeres continúan asumiendo de forma mayoritaria la compra y preparación de los alimentos. Aunque socialmente se habla de un mayor reparto de tareas, las investigadoras advierten que no existe una corresponsabilidad real: la carga mental de planificar qué se come y organizar la logística alimentaria sigue recayendo en ellas. Esta sobrecarga de trabajo no remunerado es una de las asignaturas pendientes para alcanzar la igualdad en el ámbito familiar.

Banner publicitario
Paula de Marcos Aragón
Paula de Marcos Aragónhttp://www.cronicanorte.es
Paula de Marcos Aragón, periodista, licenciada en Ciencias de la Información y vecina de Algete. Es redactora en Crónica Norte desde 2021.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Puede Interesarle...

pronto descubrirás aquí algo nuevo...!!!