El Ayuntamiento de Madrid ha dado luz verde a un ambicioso plan de peatonalización en el casco histórico de Barajas, un proyecto que transformará la movilidad del distrito con una inversión de 6,4 millones de euros. Las obras, que comenzarán antes de la primavera, crearán un gran itinerario accesible que unirá la plaza Mayor con el metro de avenida de Logroño, mejorando la calidad de vida de los residentes.
La transformación del corazón de Barajas ya tiene fecha de inicio. Según ha confirmado la vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, el objetivo es convertir el centro del distrito en un entorno habitable y sin barreras. Los trabajos, que se extenderán hasta la segunda mitad de 2027, actuarán sobre una superficie de más de 25.400 metros cuadrados, dando respuesta a una demanda histórica de los vecinos que buscaban recuperar el espacio público para el peatón frente al dominio del coche.
La intervención no solo se centra en el urbanismo, sino también en la sostenibilidad. El proyecto contempla una importante mejora ambiental con la plantación de 94 nuevos árboles y más de 940 arbustos. Además, se crearán 1.000 metros cuadrados de pradera y se añadirán un millar de plantas herbáceas de flor, lo que proporcionará un entorno más verde y saludable para quienes paseen por la zona.
La plaza Mayor recupera su esencia original
El cambio más emblemático se producirá en la plaza Mayor, que dejará de funcionar como una glorieta de distribución de tráfico para recuperar su carácter de punto de encuentro. Con el nuevo diseño, se suprimirá la circulación de vehículos en la mayor parte de la plaza, permitiendo solo la entrada por la avenida General y la salida por las calles Camarillas y Aries.
Para mantener la identidad del lugar, el Ayuntamiento conservará el pavimento bajo los soportales y la banda adoquinada de granito. Sin embargo, se ampliarán las zonas peatonales y estanciales, se organizarán de forma más eficiente las terrazas de hostelería y se instalará una nueva banda perimetral de arbolado. Como explicó Inma Sanz en rueda de prensa, «se recuperará la condición de plaza Mayor que ha tenido desde su origen este espacio».
Mejoras en la movilidad y los accesos al metro
El plan busca facilitar el trayecto a pie de los vecinos. En la avenida General, se eliminará un sentido de circulación para ampliar las aceras y añadir vegetación, dejando un único carril hacia la plaza Mayor. Por otro lado, la plaza del Mercurio vivirá una renovación integral de su pavimento y se mejorará el acceso a la junta municipal. En este punto, el vial frente al edificio institucional desaparecerá, convirtiendo la mayor parte de la plaza en un área exclusivamente peatonal.
Otras calles del entorno también se adaptarán a este nuevo modelo. La calle Empedrada será peatonal en su tramo junto a la plaza, al igual que la calle del Concejal Serrano Guío. En la calle del Acuario, se reducirá el espacio para coches a un solo carril, permitiendo aceras más anchas y cambiando el aparcamiento de línea a batería para optimizar el espacio disponible.

Cambios en el transporte público y calles aledañas
La peatonalización obliga a reorganizar el tráfico rodado y las líneas de la EMT. Las calles Saturno y Trópico se cerrarán al tráfico en los tramos más cercanos a la plaza de Pajarones. En el resto de la calle Trópico se permitirá el paso de coches, pero con prioridad absoluta para el peatón y pavimentos renovados.
Para garantizar que el servicio de autobuses siga siendo eficiente, se realizarán ajustes técnicos en varias vías. Calles como Canal de Suez, Géminis, Gonzalo de Céspedes y Jerez de los Caballeros verán ampliado su carril de circulación para facilitar el paso de los vehículos de la EMT. Además, se crearán nuevas paradas de autobús en las calles Iberia, Ayerbe y en la avenida de Logroño, asegurando que el transporte público siga conectando el barrio de manera eficaz a pesar de las restricciones en el núcleo histórico.
Una inversión histórica en el distrito
Este nuevo proyecto de 6,4 millones de euros no es una actuación aislada. Forma parte de una estrategia de inversión que comenzó en el mandato anterior con la circunvalación de la calle de Ayerbe, una obra de 7,1 millones que fue clave para desviar el tráfico pesado fuera del casco. Si sumamos la reciente reforma de la plaza de Pajarones, el Ayuntamiento ha destinado ya más de 14 millones de euros a la mejora de esta zona de Madrid.










