Soto del Real continúa transformando su paisaje urbano gracias al compromiso de sus vecinos más jóvenes, quienes esta semana han plantado 125 nuevos árboles en el municipio. La iniciativa, que cumple siete años, une la educación escolar con la sostenibilidad práctica para crear un entorno más saludable y verde.
El proyecto «Un niño, un árbol» ha vuelto a movilizar a la comunidad educativa de Soto del Real. Por séptimo año consecutivo, el ayuntamiento ha organizado esta actividad que se integra dentro del plan estratégico Soto Bosque Urbano. En esta ocasión, el protagonismo ha recaído en los alumnos de 5º de primaria, quienes han cambiado las aulas por las botas de campo para dejar una huella positiva en su entorno más cercano.
La actividad no se limita a un evento puntual de un solo día. El objetivo principal es que los estudiantes comprendan el valor de la naturaleza a través de la experiencia directa. Al plantar estos ejemplares, los niños asumen la responsabilidad de observar y acompañar su crecimiento durante los próximos meses.
Variedad de especies para el Real de San Antonio
La reforestación de este año se ha concentrado en una parcela de la urbanización El Real de San Antonio. Se han seleccionado cuidadosamente 125 ejemplares de especies que se adaptan bien al clima y suelo de la zona, garantizando así su supervivencia y desarrollo a largo plazo. Entre los árboles plantados se encuentran fresnos, tilos, olmos, cerezos silvestres, almendros y arces campestres.
El calendario de plantación se dividió en dos jornadas intensas para que todos los centros educativos pudieran participar. El miércoles 25 de febrero fue el turno de los escolares del CEIP Chozas de la Sierra y el CEIP Virgen del Rosario. Por su parte, el jueves 26 de febrero completaron la labor los alumnos del Colegio Salesianos El Pilar.

Sostenibilidad real: el uso de compost local
Una de las grandes novedades de esta séptima edición es el uso de recursos propios para alimentar la tierra. Para que los árboles crezcan con fuerza, se han abonado con compost producido en los centros de compostaje comunitario del propio municipio. Este detalle cierra el círculo de la economía circular: los residuos orgánicos de los vecinos se convierten en el alimento de los árboles que mañana darán sombra y oxígeno al pueblo.
Nacho García, concejal de juventud e infancia y sostenibilidad ambiental, ha destacado que este proyecto es fundamental para el desarrollo sostenible del municipio: “Actividades como ‘Un niño, un árbol’ permiten que los niños y niñas comprendan que su acción diaria puede transformar el entorno. Estamos construyendo un Soto del Real más verde y más consciente, un municipio que apuesta por un futuro sostenible para todos sus vecinos y vecinas”.
Proyección internacional en el campo sotorrealeño
La jornada del miércoles 25 no solo fue un evento local, sino que despertó el interés fuera de nuestras fronteras. La plantación coincidió con la visita de una delegación europea del proyecto YMCA, que se desplazó hasta Soto del Real para conocer sus políticas ambientales. Representantes procedentes de Italia, República Checa, Lituania y Rumanía estuvieron presentes para ver cómo se integra a la infancia en la protección del medio ambiente.
Los visitantes internacionales pudieron comprobar cómo la colaboración entre instituciones locales puede generar proyectos educativos de éxito. Observaron de primera mano el funcionamiento de este modelo que combina la participación ciudadana con la gestión técnica de las áreas verdes, interesándose por cómo Soto del Real logra que los más pequeños se involucren de forma tan activa en la mejora de sus espacios públicos.









