Accidente laboral en un centro comercial de Sanse: Un operario grave tras una caída de tres metros

Un trabajador, que se encontraba realizando labores de mantenimiento en la zona superior del edificio, sufrió una caída accidental que activó de inmediato todos los protocolos de seguridad y asistencia sanitaria. El suceso tuvo lugar en la azotea del establecimiento, un espacio de difícil acceso donde la arquitectura del propio edificio y la presencia de maquinaria industrial complicaron las labores desde el primer minuto.

Según los servicios de emergencia, el operario se precipitó desde una altura de casi tres metros, impactando de forma violenta y sufriendo un traumatismo craneoencefálico. La gravedad de la situación no solo residía en las lesiones físicas visibles, sino en la ubicación estratégica del paciente, que impedía una evacuación convencional por las vías de servicio del centro.

La intervención del SUMMA 112 y los bomberos

Nada más recibir el aviso, las unidades del SUMMA 112 y dotaciones de los Bomberos de la Comunidad de Madrid se desplazaron al lugar de los hechos. La prioridad inicial de los sanitarios fue acceder al herido para estabilizar sus constantes vitales. El estado del trabajador fue calificado de inmediato como potencialmente grave debido al fuerte golpe recibido en la cabeza, lo que exigía un manejo extremadamente cuidadoso de su cuerpo para evitar lesiones medulares o agravamientos durante el traslado.

El escenario del accidente presentaba un desafío adicional: el trabajador no había caído sobre una superficie plana y despejada, sino que se encontraba atrapado en una zona de difícil maniobrabilidad. Los bomberos tuvieron que desplegar equipos especializados de altura para poder trabajar en la cota de la azotea, situada a unos 15 metros sobre el nivel del suelo. La coordinación entre el personal médico, encargado de la salud del paciente, y el equipo de rescate, encargado de la logística física, fue fundamental para garantizar que la operación se realizara con éxito y sin riesgos añadidos.

El delicado proceso de evacuación desde la azotea

La operación de extracción fue minuciosa y requirió de tiempo y precisión. Los efectivos de rescate tuvieron que lidiar con la altura y la inestabilidad del lugar donde quedó el operario. Delfín Delgado, Jefe supervisor de los bomberos de la Comunidad de Madrid, explicó los pormenores de la intervención: «El rescate ha sido complicado tanto por la estabilidad médica del paciente como por el sitio donde se encontraba. Es un trabajador que se ha precipitado dentro de una máquina de refrigeración».

Esta ubicación específica, dentro de la maquinaria de frío, obligó a los efectivos a realizar maniobras de gran precisión. Delgado detalló que mientras los sanitarios se ocupaban de la parte clínica, los bomberos centraron sus esfuerzos en la logística de inmovilización: «Los compañeros de SUMA estaban haciendo la estabilización médica y nosotros hemos colaborado en colocarlo en un colchón de vacío para asegurar su estabilidad y posteriormente emplazarlo en nuestro camilla nido».

El descenso del herido mediante autoescala

Una vez que el trabajador estuvo correctamente asegurado y estabilizado dentro de la camilla nido, comenzó la fase más espectacular y crítica del rescate: el descenso desde la cubierta del centro comercial. Dada la altura de 15 metros, los bomberos decidieron que la vía más segura para el paciente no eran las escaleras interiores ni los ascensores, sino el uso de una autoescala articulada.

Para llegar hasta el vehículo de rescate, los operarios tuvieron que transitar con la camilla por la cubierta del edificio hasta el punto de extracción más cercano a la calle. «Una vez aquí hemos transitado por la cubierta al lugar más cercano para subirlo desde nuestra autoescala y con unos vientos posteriormente para que estuviera estable la camilla, evacuarlo a zona peatonal y a UV móvil», relató Delfín Delgado.

Traslado hospitalario y estado del operario

Tras completar con éxito el descenso a la zona peatonal, el trabajador fue recibido por la UVI móvil del SUMMA 112, que ya le esperaba con todo el equipamiento necesario para su traslado de urgencia. Los médicos de la unidad de vigilancia intensiva continuaron con la monitorización constante del paciente durante el trayecto al centro hospitalario.

La caída desde casi tres metros y el posterior traumatismo craneoencefálico mantienen la situación en un estado de vigilancia constante. Aunque la pericia de los servicios de emergencia permitió una evacuación controlada, el diagnóstico inicial de «potencialmente grave» subraya la importancia de las primeras horas de atención médica tras un accidente de este tipo.

Paula de Marcos Aragón
Paula de Marcos Aragónhttp://www.cronicanorte.es
Paula de Marcos Aragón, periodista, licenciada en Ciencias de la Información y vecina de Algete. Es redactora en Crónica Norte desde 2021.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Puede Interesarle...

pronto descubrirás aquí algo nuevo...!!!