Correr y salud: ¿Sabías que la intensidad de tu ejercicio cambia cómo se expande tu pecho al respirar?

Saber cómo responde nuestro cuerpo cuando nos calzamos las zapatillas de deporte es fundamental, no solo para quienes buscan mejorar sus marcas, sino para cualquier persona que quiera cuidar su salud cardiovascular. Hasta ahora, la ciencia nos había confirmado que el ejercicio físico es la herramienta más eficaz para aumentar nuestra capacidad respiratoria. Al ejercitarnos, la caja torácica se expande, permitiendo que los pulmones se llenen de más oxígeno, lo que a su vez fortalece la musculatura que interviene en este proceso.

Este fortalecimiento no es un tema menor: entrenar los músculos que nos ayudan a respirar permite que nos cansemos menos, que el corazón trabaje con más eficiencia y que, al terminar la sesión, nos recuperemos mucho más rápido. Sin embargo, un equipo de científicos de la Universidad Politécnica de Madrid (INEF-UPM) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha decidido ir un paso más allá para entender qué factores influyen realmente en que nuestro pecho se abra más o menos durante el esfuerzo.

Un estudio con tecnología de vanguardia

Para resolver este enigma, los expertos analizaron a un grupo de 22 atletas. Lo interesante de esta investigación es que no se limitaron a observar a simple vista, sino que utilizaron un sistema de captura de movimiento de alta precisión. Este método permitió registrar la cinemática torácica, es decir, el movimiento exacto de los huesos y músculos del pecho mientras los deportistas corrían en una cinta.

La prueba consistió en un test progresivo donde el ritmo de carrera iba aumentando poco a poco. Según explica Gonzalo Garrido, investigador de la UPM y uno de los responsables del estudio: “Veintidós atletas sanos fueron registrados mediante una observación de la cinemática torácica con sistema de captura de movimiento mientras realizaban una prueba de carrera en la que se incrementaba el ritmo de forma progresiva. Se tomaron tres registros de cada sujeto a diferentes intensidades de carrera, y se crearon tres grupos de rendimiento en función de la velocidad final obtenida en la prueba incremental”.

La intensidad manda sobre la condición física

Uno de los hallazgos más sorprendentes del estudio es que la capacidad de expansión del tórax depende directamente de la intensidad con la que estemos corriendo en ese momento, y no tanto de si somos atletas de élite o corredores aficionados. Al comparar a los participantes, los científicos dividieron a los sujetos en grupos según su nivel de rendimiento. A pesar de las diferencias en sus marcas personales, cuando corrían a una misma intensidad, la respuesta de su caja torácica era muy similar.

Esto significa que, sin importar nuestra condición física de partida, nuestro cuerpo adapta la forma de respirar de manera proporcional al esfuerzo que le exigimos. Los datos revelaron que, a medida que la velocidad y la exigencia aumentaban, la expansión del pecho crecía en todos los niveles, siguiendo un patrón biológico común que parece estar programado en nuestro organismo para garantizar el suministro de oxígeno necesario.

El curioso patrón en espejo de la respiración

La investigación no solo midió cuánto se expande el tórax, sino cómo lo hace. Los científicos descubrieron un fenómeno curioso que han denominado «patrón en espejo». No todas las partes del pecho se mueven a la vez ni con la misma intensidad durante el ejercicio. Dependiendo de si estamos empezando a calentar o si estamos en el momento de máximo esfuerzo, el cuerpo utiliza unas zonas u otras.

Garrido detalla este proceso técnico de forma reveladora: “El diámetro anteroposterior superior y el mediolateral inferior parecen expandirse más durante la fase inicial del esfuerzo, mientras que el diámetro mediolateral superior y el anteroposterior inferior se expanden más durante la fase final del esfuerzo”. En términos sencillos, esto quiere decir que nuestra estructura ósea va alternando los puntos de mayor apertura para optimizar la entrada de aire según el cansancio y la velocidad que llevemos.

Beneficios para la salud y la prevención de lesiones

Más allá de los datos técnicos, la aplicación práctica de este estudio para los vecinos y ciudadanos es enorme. Conocer estos patrones de movimiento ayuda a los profesionales a diseñar programas de entrenamiento mucho más seguros. Si sabemos cómo se mueve el pecho de forma natural a distintas intensidades, es más fácil detectar cuándo algo no va bien o cuándo un esfuerzo excesivo podría derivar en una lesión.

Además, este conocimiento es una puerta abierta para mejorar la vida de personas que no necesariamente son deportistas. Los investigadores subrayan que estos datos pueden ayudar a evaluar patologías respiratorias que a veces pasan desapercibidas. Al entender el movimiento «normal» del tórax, los médicos pueden diagnosticar con mayor precisión si un paciente respira de forma ineficiente y corregirlo mediante ejercicios específicos de rehabilitación.

Un futuro con mejores diagnósticos

El objetivo final de este tipo de trabajos académicos es que la ciencia salga de los laboratorios y llegue a las consultas médicas y a los polideportivos. La mejora en la calidad de vida es el eje central. Como señala el propio Gonzalo Garrido: “Nuestro trabajo puede contribuir a mejorar el diagnóstico y tratamiento de trastornos respiratorios, favoreciendo la calidad de vida de personas con enfermedades pulmonares crónicas, así como impulsar nuevas estrategias de rehabilitación cardiorrespiratoria adaptadas a las necesidades individuales”.

Esto abre una vía de esperanza para quienes sufren de asma, dolencias pulmonares crónicas o simplemente para quienes notan que «se ahogan» demasiado pronto al caminar rápido o subir escaleras. La ciencia nos dice ahora que nuestro tórax tiene una gran capacidad de adaptación, y aprender a utilizarla correctamente es clave para envejecer con una mejor salud cardiovascular y una mayor independencia física.

Paula de Marcos Aragón
Paula de Marcos Aragónhttp://www.cronicanorte.es
Paula de Marcos Aragón, periodista, licenciada en Ciencias de la Información y vecina de Algete. Es redactora en Crónica Norte desde 2021.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Puede Interesarle...

pronto descubrirás aquí algo nuevo...!!!